Décimo Cuarto Trazo. Te invito.

Te invito a compartir mi mundo,
mis sueños, y mis ojeras.
Mis maravillosos cinco últimos minutos del día,
y mi caos de las doce del mediodía.
Y las sonrisas del espejo al lavarme los dientes,
las caricias y las manos, tan ardientes.

Te invito a adueñarte de mi piel
al menos cien veces al mes.
A compartir ducha y mantas,
a hacer lo que tú quieras que haga.
A saltar juntos y de la mano
sin olvidar que por juntos, ya ganamos.

Te invito a crear un planeta
y contar una a una las estrellas
hacer de cada palabra la más bella,
y de cada instante un recuerdo que retengas.

Te invito a darnos la vuelta,
vernos la espalda, y el alma de veras,
a ponerme yo tus ojos en mis cuencas
y a verte tal cual, esperando en la puerta.

Te invito a un motel de carretera,
y a un baño con fresas, y por supuesto, con velas,
a nadar en un mar de respuestas
y a preguntarnos por cada flor que florezca.

Te invito a hablar conmigo del tiempo
del alma, de Dios, de los juguetes, y de un cuento.
Te invito a verme por las mañanas,
a arroparme por las noches entre sábanas
y a quererme toda, toda la vida,
como yo te querré, pasional y tranquila.


Hace toda una vida que no escribía poesía...

Comentarios

  1. Qué bien suena. Busca algo de Dulce María Loynaz y léelo, te gustará

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  2. ¿Algo más puede pedir una persona? Para mí es el mejor menú que se puede escribir en una carta.

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