Vigésimo Segundo Trazo. Nombre.

No logro recordar tu nombre. Soy consciente de tus facciones, de la importancia patente de tu esencia y la corta inexistencia en mi vida, pero no puedo recordar tu nombre. Recuerdo tu dentadura digna de museo, por mal construida, y tus ojos pequeños y brillantes. Tus pestañas largas, qué contraste. Recuerdo tu cara redonda y tu jovialidad, tu cara agujereada por el metal y tu coche destartalado, con la serpiente de peluche que tanto me gustaba. Recuerdo como olía -y casi nunca recuerdo olores- Tu recuerdo es de un día soleado y alegre, con los huesos atravesando tu ropa, expresión de la extrema delgadez. Recuerdo tu amor en cada gesto, en mi tierna infancia. Quiero saber qué ha sido de ti. Ojalá un día recuerde cómo te llamas, y sea valiente y me atreva a salir a buscarte. Ojalá si lo logro, no me traspases y yo, no sea nada. Ojalá.

Disculpen la brevedad.

Comentarios

  1. Seré polvo, mas polvo enamorado.
    ¡Qué bien lo volviste a escribir!

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  2. Sí, melancólico!
    ¡me gusta!,disculparé la brevedad

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