Trigésimo Sexto Trazo. Ámate y ve.

Grita, corre, vuelve
a nacer del resuello
y del soplo de la infancia.

Recupera la intransigencia
de la juventud temprana
y el egotismo.

Desgárrate el alma
cada vez que sucumbas
ante un error transparente y frágil.

Date de bruces contra los días
que se te hagan insulsos y angustia,
recuerda la esencia.

Contémplate erguido
y siéntete curvo en la inmensidad
de una caricia.

Arranca del subsuelo
el orgullo y ondea
la bandera del fracaso. Quiérete.

Huele el humear de la bruma
y escucha el crujir de los huesos
en el palacio real.

Extráñate con cada miseria
y extraña sentir un misterio
y la curiosidad por comprender.

No pierdas la inquietud
por una serenidad hueca.
Ámate y entrégate al placer etéreo.

Inventa mil recuerdos
y recréate en segundos
de intelectualidad.

Contempla la belleza de lo absurdo
y reorganiza el desorden
de tu caminar.

Haz tuyas las hojas en otoño
y regálalas regadas, ya.
Ámate y ve.
 

Comentarios

  1. "Arranca del subsuelo
    el orgullo y ondea
    la bandera del fracaso. Quiérete."

    Me gustó mucho, que palabras sabias :)

    Un beso!

    Almendra ♥

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  2. La de cosas que puede hacer una sola persona consigo misma, y lo poco que solemos realizar todas esas acciones... Para mí, esas cosas que has dicho, Noe, son claves de felicidad, y no sé si es peor, pero creo que sí más desesperante no usarlas que no conocerlas, por absoluta voluntad propia. Creo que de ahí que a veces por no querer gritar nos enfadamos y nos hacemos los sordos.
    Gracias por tus palabras, Noe, me animan mucho. Me gusta ver a alguien tan vital.

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