Vigésimo Noveno Trazo. La fuerza de la música.

ZPU, Sobran las palabras.
Y es tan puro lo que siento cuando escribo, que ya no hay malas caras.
Si me olvido, lo percibo en tu mirada y en la calma que transmites a mis ratos de amargura.
Tú eres lo que yo no soy, puedes estar segura.
Y por eso te comprendo y me comprendes,
por eso en este frío viernes miras a mis ojos y me entiendes

Tú eres luz para esta oscuridad, la piedad de mi ira,
la paz para esta ansiedad que dentro se respira.
Eres la vida que aparece cuando solo veo muerte,
la suerte en una mala racha que me hizo más fuerte.
Verte tiene sensaciones que se chocan,
provocan explosiones como cuando dos almas se tocan locas de atar.
Eres la arena de este mar tranquilo.
Sí, y no creo en el destino, pero ella vino, y sé que no fue por azar.
Su filo no puede cortarme, tu mano está tan cerca, despierta,
y tan atenta, que a veces cuesta cogerla...
Si fallo y me confundo, siempre tienes la respuesta. 
La derecha de mi izquierda, la complicidad es nuestra. 
Eres el orden de mi caos más absoluto, lo cálido y templado: una sonrisa en este luto.
Junto a tí todo parece más posible, eres el tacto a lo sensible,
y veo tan claro esto que siento que se va por invisible.

Comentarios

  1. He aquí la balanza más peligrosa: la del equilibro perfecto, que a nada que se desequilibre resulta una gran catástrofe, pero que merece la pena igualar sus dos lados por poco que dure.
    Transmite mucha calma, Noe.Dan ganas de meterse bajo una manta un sábado por la tarde de invierno con ese complemento propio y experimentar con él todas esas cosas que cuentas.

    ResponderEliminar
  2. Es una canción, una muy buena canción. Al final queda esa música cuando todo falla, siempre quedará la música.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

La pérdida

Nadie da un duro por ti

A "Joven y Bonita"