Energía.

Me queda un último suspiro para confesarte que te busco en esta ausencia. Que la oscuridad es tal que no recuerdo haber visto jamás, aunque piense tus rasgos y los sienta aquí conmigo. He de confesarte que siento miedo, un miedo frío y terrible que serpentea por mi médula espinal, que se burla de mí porque se entiende superior. He de confesarme, y solo puedo contigo; no tener nada me llevó a no temer nada. Tener un ápice de nada me lleva a temer perderlo.

Me asusta esa agonía dulce y profana de bañarme en tus caricias. Es ese adamantio que no corta, no daña, y que se mantiene sereno en su poder, ese vaho helado que me eriza el vello de la nuca. Y luego, esas oleadas de fuego abrasador y energía pura, esa impulsividad tan atractiva que nos caracteriza. La mayor comunión de contradicciones se dan al ser dos y uno, y qué bellas son y cuánto las amo. Hace tiempo que desterré el razonamiento puro, y el adjetivo asentimental; hace tiempo que mi mayor razón son los sentimientos, hace tiempo que mi mayor razón es tu nombre. Tu silueta, tu valía, tu franqueza, tus sentidos. La belleza de tu espíritu, y tu mente, aquello todo unido que va mucho más allá, incluso, de lo trascendental.

Pero hoy me planto. Sí, me planto, hoy destierro todo el daño, todo el miedo y los errores, me quedo con la etiqueta que elegí para ellos y dejo vacías sus taquillas. Hoy se van lejos y dejan paso a más experiencia, a más instantes y más caricias cálidas. Ya no me recreo en ellos, ¡no existen! Hoy solo dejo paso a la energía pura... que si nos lleva, nos llevará juntos.

Comentarios

  1. La lucha interna del "sufrir o no sufrir"... Cuanto más parece vencernos es cuando más empeñados estamos en rendirnos, en dejarnos llevar por ese suave vaivén que nos arrastra a una fosa marina oscura sin lugar para una sola bocanada de aire. Sabe bien, aunque consume más energía de lo que pensamos. Y esta es a quien tenemos que guardar, para decirla: "Oye, ¿dónde vas tú? Quédate y me ayudas a levantarme. ¿Por qué? Porque quiero yo"

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  2. Por cierto, Noe, los tienes cuadrados al ser capaz de expresar tan certeramente con palabras (no soy un gran lector y creo que te he entendido perfectamenete) esa transición entre estar con hojas pochas y habérnoslas quitado y quedarnos totalmente limpios.

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  3. Muchas gracias, Azul, por tu seguimiento, por expresar con otras palabras todo lo que yo también siento, por esa serenidad y esa franqueza que me invitan a seguir.

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