Retrato.

Es una mujer de facciones borrosas y pelo fuerte, negro y rizado. Sus ojos son oscuros y su boca se tuerce en una mueca, pero para tantos es tan bella... A veces. Sus ademanes son bruscos e hirientes, y sus vestidos de un ajado tono gris. Sus uñas, bien cuidadas, miden tanto como su falange más pequeña, y se entretienen en arañar la piel; cuanto más fina, más profunda es la herida. Cuando habla, su voz oscila entre tonos graves y algún que otro gorgorito que no puede controlar. Sus arrugas le añaden una decena de inviernos y no se la ha visto sonreír jamás. Se mueve sin gracia, no se gusta en el frío del espejo.

Por su causa han muerto muchas mujeres, muchos hombres y muchos niños, y muchos más morirán. Se la ve a menudo con Orgullo y Dolor, pero ella prefiere hablar de una independencia emocional, que no tiene. Ha supuesto la ruina para más de un tratado que revolucionaría el mundo, y es amiga de Envidia. Odia profundamente a Amor, Amistad y Esfuerzo, y es prima de Codicia y tía de Rencor. Por lo demás, se hace llamar Rabia.

Comentarios

  1. Me ha gustado sobre todo lo del pelo y las uñas. Y es cierto que a veces resulta bella y atrayente (cuando te tira los tejos, porque cuando se la ve de más lejos resulta bastante cardo). Aunque si te acuestas con ella no te libras de tener un resacón de espanto a la mañana siguiente y de pensar:"Oh, Dios, quién me mandaría?".
    Y lo peor es que nunca se morirá la muy puta...

    ResponderEliminar
  2. Cuando aparece ella, si la sigue Dulzura, la solución se vuelve tangible, solo abandonarse a un abrazo lejos de unos brazos con uñas afiladas.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Instrucciones de uso

La pérdida

A "Joven y Bonita"