palabras.

La espera es la fiebre de la desazón,
la desesperanza el manto de la hiel.
Reclamo la ayuda de un galeno, o dos
que averigüen de ésta situación un por qué
que me convenza, que no me excluya
y me permita seguir acudiendo
a mil llamadas tuyas
en silencio.

Los labios cortados no fueron siempre
los más anhelados. Hoy sí.

Comentarios

  1. Con la esperanza no tienes ninguna posibilidad. En cuanto a sus motivos, es mejor recordar la afirmación anterior. Si anhelas algo, lo peligroso será conseguirlo. ¡Ay de los que triunfan! porque son carne de dos derrotas.

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