Burdel.

En una sala oscura, de luces tenues, lúgubres y sucias, sobre una pared que quiso imitar al rojo sangre y logró llegar al terciopelo de capa caída, cuelga un cuadro de marco trabajado en ocre viejo en cuyo lienzo destaca, entre las sombras, una mirada femenina llena de enigmas y altivez. Nadie en el exceso del placer fútil ha caído en la cuenta del pequeño detalle, tan significante como tantos otros que inadvertidos transparentan ojos y razón. Por los rincones, con escasa velocidad y obtuso ahínco, la fea desnudez de los vicios despreciables empapa de sus fluidos los pedazos de las almas que ya nacieron rotas y condenadas a base de circunstancias, todos los cuerpos en uno, monstruo amoral y sin principios.

De entre todos, sin inocencia -ya desde el vientre de una puta que no soñó ser madre-, con edad suficiente para cursar superioridades y experiencia de arrugas tempranas, siniestras, en la cima del monstruo con barato jazz de fondo y atmósfera inaudible de humo y verdor, pelo hasta la cintura, liso, negro: una niña de ojos serios. Arriba y abajo, con movimientos de batuta los dirige, con un látigo de habilidades, precisión cirujana y morbo enfermo y enfermizo. Las muecas gastadas y las gargantas sin voz las llevan a ellas a perder el sentido mientras ellos se creen culpables y enarbolan en su físico y en su mente bandera de vano orgullo, borrachos drogados de lujuria.

Desde el marco labrado, los ojos altivos lloran una lágrima al mes, presentes involuntarios de la continuidad eterna de esta orgía, sabida, ocultada, innominada. La batuta infantil dirige las luces, el ambiente y las personas, con sonrisa cruel, en algo de lo que todos se creen dueños y jamás poseyeron. No es su luz opaca la que todos claman cuando duermen, la altivez de aquellos ojos no es sino un muro agrietado por la ausencia exigida de pureza. Algún día yo pinté aquellos ojos como nobles y hoy solo me cuentan abatidos que cada cierto tiempo, una nueva ingenuidad desaparece de un nuevo alma simple, sin saber cómo ha llegado, sin saber cómo salir.

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