La vida sin ti.

Así, como ese árbol roto y nulo, de corteza sepultada entre musgo y moho y mala savia azul. Así, como la nana sin bebé y la risa sin sonido y el papel desconchado de una casa vacía que prometimos y no nos verá al final. Así como medio vaso de leche que no bebiste y nada de azúcar para desayunar. Así como varios días sin lo que es tu vida y mi música y tu andar en calcetines, hace frío, tápate. Así como ilusiones que no debimos tener ni prejuicios que nos inventaron, ¿o era al revés?

Así como tu voz y tu "¿importa?", y tu sonrisa. Así como tu rabia inocente y tus ojos entrecerrados mirándome lejos. Acércate, que hace frío. Así como la última vez que te vi llorar. Así como tu último te quiero y los mil que siguieron míos y no te atreviste a pronunciar, mientras eran tu nombre mis labios. Así como esa idea que era nuestra y el triángulo de besos que escondieron todos cabeza abajo y sin conciencia. Así como que siempre supiste cómo acabaría todo esto y que siempre serás mi musa y por quien sigo llenando a la mitad nuestros dos vasos por las mañanas. Así como esa luz que sabes de sobra que no me gusta y a ti te encanta, y como el jersey de lana gris y punto grueso que te tapa las rodillas. Así como el perfil de tu nariz. Así como ese guiño que haces cuando piensas un tiempo largo y todo acaba en besos. Así como tus "es lo más bonito que me han dicho jamás" cada despertar. Así como cada respiración al compás.

Así como que no me doy cuenta de que empecé a escribir "La vida sin ti", y estoy escribiendo "La vida contigo".

Comentarios

  1. Y una y otra vez... Y una y otra vez hasta que mi mente se aleje de golpe de ti, porque lo que es yo...te llevo a todas partes sin haberte recogido en ninguna.

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  2. Hola Noemí, soy Jorge.
    Siempre hay triángulos que te pegan donde menos te esperas.
    Los pasos caminan hacia claros donde no sabes qué decir ni hacia donde vas, pero despiertas con una especial motivación, como una sonrisa tonta en los labios que no sabes por qué pero te hace sentirte bien cuando piensas en algo nimio...
    Pero me alegra que te bullan las emociones tan agradablemente.
    Un beso a parte de todo...

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  3. Hola, Jorge. Ojalá fuera así y fueran mías, al menos mías ahora y no hace demasiado tiempo. Esta historia tiene su razón por aquello que he visto, hace muy poco, y a todas horas. Pero en días como hoy, por qué no releerla... por qué no ocupar los tres minutos que te llevan en desaparecer del mundo y construir todo lo que dice como propio. En días como hoy, días como cualquier otro. Muchas gracias por tus palabras.

    Azul, amigo, qué difícil cuando hablamos de aquello, ¿no es cierto?

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