Entradas

Mostrando entradas de diciembre, 2012

Es cierto, no escribía.

Es cierto, no escribía. Pero es que había demasiadas cosas que decir. Que qué incoherencia, ya. Tiene más razón de ser de lo que puediera aparentar.

Hay demasiadas cosas que decir y demasiada contaminación. Hay un infinito por leer y todo está dicho, pero no de todas las formas posibles. El mundo es una denuncia de ciudadanos sin alma ni pasión. Las personas se diluyen, quizá es este punto de inflexión de libro en libro, pero no está tan mal, de hecho, no lo está. La felicidad es el ejercicio de la virtud o la ignorancia, como la resignación es el peor yugo o una bendición.

No abandono las letras; aquellos que me leen, créanme. Denme tiempo para ofrecerles lo mejor que puedo dar.