Entradas

Mostrando entradas de abril, 2016

A nadie

Cien días de adioses formales, de reír, llorar, calcular y correr al unísono. Llegas, como siempre, demasiado tarde, enju(a)gándote sin que nieve pero con frío en este abril doliente e indeciso. De haber podido, al menos dos me habrían prohibido la pluma; lástima, la imposibilidad y la inevitabilidad van de la mano por este camino. Y tú me dejas hacer y decir, mientras me miras, mientras me ves. Pero rabio, porque no entiendo, porque no quiero, porque no sé. Cada vez que te observo a escondidas en las rendijas que forma la puerta de la pared del fondo, no sé. Y no es que no te sepa a ti ni me sepas a mí, que el gusto llegó a dominarnos bien. Es que no me sé de mí, pero sé que me sacas de todo, con gracia y desdén. Despertaré un día y te habré querido como tantas otras veces tantos otros cuerpos distintos en épocas mejores. Te bañas al sol que te quema cada vez que los milímetros del mapa te desgastan, yo me baño en frío mientras llueve, por el puro placer de la redundancia de tomarse …

Primavera

Me gustan los inviernos
y tus silencios otoñales.
Como cuando soñamos en dos metros cuadrados
que navegábamos mares separados
y en la misma barca.
Te descubrí a trozos,
y así me quedé,
hecha partes pequeñas algo toscas,
afiladas, sin curtir.
Fue hace muchos años.
Y resultó ser que no fueron los mismos mares.
Luego, yo volví a navegar.
Y me rompían el fondo de espaldas,
y lo arreglaban ante mí.
Yo arreglaba a quien rompía
y me rompía más así:
noches hirientes de cama completa,
odio, vómito y traición.
Pero conjuré, y el huracán pasó.
Volé sola.
Desde luego,
jamás fueron los mismos mares.
Lo olvidé.
No lo recuerdo.
Después, las tormentas calladas
y los triunfos recurrentes
en esta isla en medio de la nada,
donde lo tengo casi todo.
Aquí sigo.
Un día llegó otra barca;
trajo el verdadero invierno.
Y callaba en otoños,
y leía en veranos
los sueños de otros,
y gustaba descubrirme,
y jugar y juzgar,
y buscar la sorpresa
sin saber bien qué ni cómo.
Seguimos aquí,
es bien sabido:
la cuerda fl…