Entradas

Mostrando entradas de julio, 2017

Instrucciones de uso

La sensibilidad del dedo corazón es más afilada en momentos de satisfacción.
El contexto sexual aquí no es imprescindible.
La certeza del trabajo bien hecho, sí lo es.
Disponga los instrumentos adecuadamente.
En su manta de fieltro blanco, con su lazo posado tranquilo alrededor de cada mango.
Obsérvelos.
Sus engarces de madera y metal pulido.
Rememore la precisión quirúrgica que los ha dirigido.
Elija su preferido.
Extraiga con cuidado lento su figura.
Deslice la yema por su superficie casi líquida.
Recuerde el surco lento al aplicarlo en la piel y su extensión.
Escuche otra vez la respiración pausada que cobra ritmo en cada centímetro.
Pregúntese por el tono y la suavidad de la superficie en la que opera.
Perciba, en este frío albino, el vapor denso que se eleva alrededor de su mano.
Sienta cómo va abrigando su pecho mientras del bajo vientre mana un deseo voraz.
Cierre los ojos.
Recuéstese.
Déjese abrazar por el instinto.
El contexto sexual aquí no es imprescindible.
¿Verdad?

Días de suerte

Es un susurro continuo, más grave que agudo, que tan pronto se siente lejos como justo detrás, al volver la cabeza. El blanco batido en su final se opone a los verdes y los azules, avanzando desde el horizonte donde, a veces gris, a veces negra, ondea la silueta de una máquina. Los acantilados se ven carbón veteado de grana y pardo arcilloso, sin ser dúctiles de ninguna manera. El eucalipto joven engaña al pino azul y van compitiendo ladera arriba en pendientes imposibles, mientras retiro la arena de este trozo de tela fuerte que nos ha estado sirviendo de poso. Una de tantas calas, la nuestra de este hoy.

Las olas se han esmerado en construir pequeñas colinas, tan reales como las luchas de aquellos que las doman, que poco a poco van conquistándolas. Mientras de uno las palabras se afanan repetidas y brillantes, del otro salen laboriosas y pensadas. En poco más de medio metro, dos historias no escritas van descubriendo la playa, y sus entresijos, y sus quehaceres. Siguen, con la vista…